En el Mundo de Nasrudín lo que es también lo parece. La vida se acomoda entre aparentes y sólidas certezas. La sociedad las necesita: despreocupada se asienta sobre verdades frágiles y, sobre todo, ajenas. Otras fueron las mentes, otras las voces que se ocuparon de pensar y contar por nosotros el mundo desde antiguo. Y aun hoy nos lo siguen recreando a cada instante.
Pero ese mundo impuesto y autorizado no es necesariamente el único. Ni tan siquiera inevitable.
En el Mundo de Nasrudín oiremos, veremos y leeremos de otros mundos posibles, tan dispares y múltiples como lo han sido los tiempos de la historia y sus diversos pueblos. Opiniones ceñudas, meditadas, alucinadas, mordaces o burlescas: la voz de los vencidos y olvidados de la historia; de los compadecidos antihéroes; del marginado voluntario y del rebelde vano; del ignorado cínico; del insolente descarado.
Bienvenidos.